El planchado
No hay nada más importante que planchar bien la tela para que nuestras labores
adquieran el nombre de geniales.
Hay varias formas de plancharlas: hay quienes les ponen apresto, quien les da el planchado tradicional sin darle más importancia a la labor, en seco, pulverizando agua por encima ...

Yo al principio las llevaba a la tintoreria para que los profesionales lo
hicieran, y la verdad es que el resultado era buenísimo, pero para creí que si pasaban por otras manos ya no serían tan mías, y así, un día me lancé.
Puse la labor del revés encima de una toalla mullida y doblada varias veces, sellecioné la plancha a temperatura media, y haciendo pequeños toques sobre la tela fuí planchando el
bordado.
No se puede estirar mientras se plancha, sobre todo si se trata de cuadros, porque se suele deformar .
Después solo basta con planchar con cuidado el resto de la labor, y la tendremos lista para
enmarcar en el caso de un cuadro, o poner el relleno en el caso de un cojín,
etc.

